Un veintitrés de
abril
Este veintitrés de abril tan soleado, festividad del Día del Libro, podemos
leer un poquito de El Quijote, textos propios y de otros autores.
Libros sobre ritos y leyendas, de las construcciones ocultas, de
supersticiones y magia de Cáceres, esta hermosa villa vieja.
De brujas y exorcismos, de seres encantados que pueblan nuestras cabezas,
lo importante en la vida es lo que se recuerda.
Esta feria del libro indaga en los males de Extremadura, en los secretos de
Cáceres, de los que nos abandonan y de los que permanecen y de todo lo que
intramuros acontece.
Un recorrido misterioso por lugares donde han ocurrido hechos que no tienen
explicación científica, como aparecidos, brujas y presencias extrañas.
Para el sector del turismo, de la cultura y el ocio es divulgar el
patrimonio cultural extremeño a través de la nave del misterio.
Te regalo una rosa y un libro como hago año tras año, con todo mi cariño y
entusiasmo para nunca poder olvidarnos.
De un libro lo mejor es ser fuente de inspiración, ideas que fluyen en
nuestra cabeza sin saber dónde terminan, ni donde empiezan.
Voy de tenderete en tenderete buscando un libro para entretenerme y como
hay un montón de ellos no soy capaz de pasar de largo sin echar un vistazo.
Y hago mil y una preguntas buscando una certera respuesta ¿si vence San
Jorge al dragón es por el amor de una princesa?
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